A causa de la basura que se tira en los drenajes de la ciudad se han detectado varios casos de taponamientos por lo que se recomienda dejar estas prácticas ya que resultan contraproducentes para todos los usuarios de la ciudad.

Se recomienda no arrojar basura ni objetos sólidos  al sistema de drenaje de la ciudad, toda vez que estos provocan taponamientos y por consiguiente, la posibilidad de tener derrames de aguas negras.

Con motivo del temporal de lluvias, se incrementa hasta en tres o cuatro veces, la incidencia de reportes al organismo por este hecho, la gran mayoría, tienen que ver con obstrucciones en la línea, derivadas de la introducción de objetos sólidos al drenaje, los cuales van desde maderas, piedras, y artículos que son tirados por la población.

No obstante los programas de mantenimiento preventivo desarrollados por el organismo, cuya finalidad es disminuir casi en su totalidad los posibles derrames de aguas residuales, la lluvia incrementa este problema, por lo que enfatizó que la concientización de la gente es fundamental para tener un sistema de drenaje sano y eficiente.

Es por esto que te decimos las 10 cosas que no debes tirar al drenaje:

1.- Toallas húmedas. Hasta las estaciones de depuración llegan cantidades ingentes de toallitas húmedas, bastoncillos para los oídos y muchos otros tipos de textiles. A pesar de que en muchas ocasiones son presentados por sus fabricantes como productos respetuosos con el medio ambiente por ser fabricados con materias primas orgánicas, generan importantes tapones y daños en los sistemas hidráulicos de la red de saneamiento.

2.- Cloro y amoniaco. Además de estos productos utilizados para la limpieza de los hogares, otras sustancias, como el ácido clorhídrico, llegan hasta las depuradoras sin ningún control. Estos productos son capaces de oxidar la materia orgánica o incluso de matar a una persona con sólo 40 mililitros en un litro de agua, como es el caso del ácido clorhídrico.

3.- Medicamentos. Los fármacos pueden provocar importantes daños a los organismos acuáticos tales como problemas de crecimiento y taras genéticas. Por ese motivo la Unión Europea está introduciendo limitaciones a estas sustancias ya que no es necesario una gran cantidad para causar este tipo de alteraciones en los seres vivos.

4.- Pinturas y disolventes. Es cierto que en muchas ciudades los Puntos Verdes no cuentan con la catalogación de gestores de residuo peligroso, razón por la cual el ciudadano solo puede optar a verter por el desagüe estos restos. Pero las sustancias químicas que forman estos productos hace que sean muy tóxicos al verterlos de forma directa al sanitario.

5.- Jabones y detergentes. Son sustancias formadas por fosfatos que, si se vierten de forma excesiva en el agua, pueden provocar el crecimiento de algas en perjuicio de otras formas de vida acuática. Los detergentes que se desechan tienen que eliminarse a través de unos procedimientos químicos muy costosos.

6.- Basura. Cada vez está más extendido el uso de trituradores de basura presentes en los fregaderos de las cocinas. Son dispositivos diseñados para desechar los residuos orgánicos. Estos residuos terminan en la red de saneamiento en vez de ir al cubo de la basura, provocando la contaminación de las aguas residuales, la sobrecarga y los atascos en las depuradoras con los sobrecostes que ello conlleva.

7.- Aceites vegetales. Estos aceites al ser vertidos por el desagüe provocan unas bolas de grasa que atascan los colectores dificultando la salida de los gases y dando lugar a los malos olores en las ciudades.

8.- Grasas alimentarias y aceite para el coche. A diferencia de las anteriores, estas tienen mayor capacidad de generar obstrucciones porque se arrojan de forma sólida. Los aceites y las grasas hacen que la generación de residuos en una depuradora se multiplique por 20.

9.- Pesticidas e insecticidas. Se trata de sustancias químicas utilizadas para la desinfección de los cascos urbanos. Pero tienen un efecto muy grave sobre las estaciones de tratamiento. Según los gestores de las redes de saneamiento, provocan las más altas tasas de emisiones en colectores y saneamientos públicos.

10.- Tratamientos antical. Son productos denominados en el sector efluentes de equipos domésticos de tratamientos de aguas. Cada vez son más los hogares que utilizan equipos para reducir la cal y otras sales en el agua de consumo público. Esto tiene un efecto negativo, ya que puede provocar un incremento en la concentración de sales de difícil depuración y en el vertido a los cauces del agua depurada.