El agua escapa por cualquier fisura en una tubería.

Por mínima que sea, es urgente encontrar cualquier falla, porque además de afectar la casa también puede provocar la pérdida de mucho dinero.

Los hogares, para mantenerse funcionales, necesitan estar conectados con los servicios públicos. Mediante sistemas creados por los gobiernos, se les provee a los ciudadanos de los insumos necesarios –como el agua, la electricidad y el gas- para que las casas funcionen.

El suministro de la red hidráulica es indispensable para que una familia viva a gusto. De otra forma, tendría que instalarse cerca de un río o recibir el líquido en pipas, lo que ocurre en muchas comunidades apartadas.

Pero en cada red de agua potable establecida, siempre existe el riesgo de que haya un mal funcionamiento. El escenario más desagradable en una casa es el de las fugas, que son rupturas en las tuberías o deficientes funcionamientos en los sistemas de recepción y emisión, que permiten la salida descontrolada del fluido.

Las fugas no solo producen molestias en las casas. También afectan a la economía familiar. El agua entubada le cuesta a los ciudadanos. El agua que se desperdicia es dinero tirado.

Esas molestas fugas
No hay una forma única de detectarlas. Ninguna técnica específica es definitiva. Los funcionamientos deficientes en las tuberías varían de acuerdo a cada casa. Cada conexión es única, incluso en los fraccionamientos donde son erigidas construcciones simétricas e idénticas.

Para localizarlas, es necesario utilizar algunos métodos ya conocidos. Ayuda mucho el sentido común y un conocimiento mínimo de la forma en que se observa una filtración en un determinado lugar de la casa.

  1. En las paredes
    En la pared se pueden observar manchas de humedad que antes no existían. Esta es una forma de encontrar una fisura en la tubería por la que puede estar goteando el agua.
    También puede ser que la mancha sea ocasionada por una ruptura completa, lo que puede provocar que haya un tiradero enorme de líquido, sin que los ocupantes de la casa los detecten.
  2. En paredes revestidas
    Hay construcciones donde las fugas son indetectables, si la que está rota es una línea escondida en la pared. Este es el caso de las paredes revestidas, que no permiten detectar visualmente la falla en el sistema.
    Si los moradores saben de esta condicionante, es importante observar periódicamente el medidor para observar un comportamiento anormal en el registro del consumo de agua. . Detección por el oído
    Una buena forma de detectar la fuga es cerrando todas las llaves y observar si en el dispositivo gira la manecilla que indica el flujo.
    Otra forma de encontrar la evasión de líquido es a través del oído. Si el habitante sabe dónde está la tubería, puede pegar la oreja en la pared y escuchar la corriente. Si oye el sonido del chorro o del goteo, seguramente habrá encontrado el sitio del que proviene la falla.
  3. Bajo el piso
    Ocurre el caso en el que, repentinamente el piso se ve humedecido o tiene charcos. Lo más seguro es que haya ocurrido una fuga en el suelo, debajo de las lozas o el concreto, de acuerdo a la casa.
    Una buena forma de detectar la falla es ver si en las junturas de las baldosas hay  brillo. Esto será humedad y, muy probablemente, la fuga. Aunque es un procedimiento molesto, es necesario levantar algunas de esas baldosas y descubrir el pedazo de suelo para encontrar el sitio preciso de la falla y aprovechar para repararla.
  4. Otros tipos
    Como ya se ha mencionado cada tipo de fuga es diferente y con una complejidad variable. Depende de la cantidad que derrama y las estructuras que afecta.
    Para eliminarla, es necesaria cierta orientación esencial. Para ello se mencionan a continuación los tipos de fuga más comunes:
  • De calefacción: La instalación de este sistema implica el establecimiento de una enmarañada red de ductos, filtros y llaves de paso. Se recomienda que en estos casos las revisiones y reparaciones las hagan especialistas.
  • De riego en el jardín: Es muy frecuente que el usuario detecte una fuga en la casa, pero no la encuentre en el interior, porque no hay ni una gotera, ninguna indicación de humedad, ni de brillo en el piso. En este caso hay que indagar en el sistema de riego del jardín, en los aspersores.

Algunas fugas son trabajo de expertos
Cuando nadie en la familia esté capacitado en el manejo de fugas, o ésta se encuentre en el subsuelo, lo mejor es llamar a los profesionales. La humedad puede afectar la red eléctrica que hay bajo tierra.

Además, manejar el cableado que entra en contacto con el agua puede resultar peligroso. Otra buena razón para pedir ayuda es que el agua que se esparce bajo tierra puede afectar la cimentación y mampostería de la casa. Estas fallas suelen ser muy costosas si no se detectan a tiempo.

Por último:

Una fuga en el sanitario equivale a una pérdida de agua desde 100 a 1000 litros diarios. Para detectarla, se recomienda colocar un colorante en el tanque del sanitario; si el color pasa a la taza sin jalar la palanca, significa que hay fuga.